El 24 de diciembre de
2002, a eso de las 1:30 pm (13,30 horas), en Jayuya, Puerto Rico, un par de
niños pequeños explorando un sitio de construcción se toparon con el
esqueleto de una criatura extraña que los expertos atónitos no pueden
identificar y que los vecinos asustados creen que puede ser el legendario Chupacabras.martes, 25 de junio de 2013
¿El esqueleto del Chupacabras hallado en Jayuya, Puerto Rico?
El 24 de diciembre de
2002, a eso de las 1:30 pm (13,30 horas), en Jayuya, Puerto Rico, un par de
niños pequeños explorando un sitio de construcción se toparon con el
esqueleto de una criatura extraña que los expertos atónitos no pueden
identificar y que los vecinos asustados creen que puede ser el legendario Chupacabras.
La criatura con garras
afiladas, fue encontrada en el lugar donde decenas de animales de granja han
muerto misteriosamente, tiene los colmillos de un carnívoro y aparentemente
caminaba erguida sobre sus patas traseras, como un ser humano.
"La criatura
parecería medir unos dos pies de altura", según un informe publicado en el
periódico "Diario La Tribuna".
"También tenía una
serie de espinas dorsales, en forma similar a la de un reptil o pescado. La
estructura de los huesos en las piernas muestra claramente que la criatura era
capaz de saltar bastante alto.
El asombroso descubrimiento fue hecho durante la nochebuena (o víspera de
Navidad) por Sixto Oquendo de 10 años de edad, y su hermanito Ángel de 6 años,
mientras los jóvenes andaban por una obra en construcción en el barrio. Ellos
corrieron a casa y el niño Sixto fatigado contó lo que habían visto a su madre
Adelaida.
"En cierto modo rechacé su afirmación, pensando que estaba jugando,
pero él seguía tratando de
llamar mi atención", ella le dijo al periódico.
Curiosa, la mamá
finalmente se fue con los chicos, quienes señalaron la carcasa descompuesta que
estaba semienterrada en la excavación de un sótano de una casa nueva.
La madre atolondrada corrió y consiguió su marido, César, que deslizó un pedazo de cartón
debajo de los restos y los arrastró a la luz del sol.
"Queríamos ver si
esto era realmente un Chupacabras o algo así", explicó Adelaide.
Un investigador de la
ciencia forense, fue llamado para que examinara el cuerpo insólito, pero sus conclusiones aún no han sido divulgadas. Sin embargo, las
observaciones preliminares de los expertos de animales locales no dejan ninguna
duda de que esto no es una bestia conocida. Para empezar, la criatura muestra
signos de fuerza increíble en la parte superior del cuerpo, así como una
mandíbula machacante y colmillo
caninos.
Desde la década de 1990, Puerto Rico ha sido aterrorizado por una
elusiva criatura llamada "el Chupacabras", por su afición de chupar
la sangre de cabras indefensas. El monstruo, por lo general se describe
caminando en dos patas, ha matado miles de animales de granja y mascotas.
El esqueleto en efecto es el primero que se ha encontrado de un Chupacabras, eso explicaría los numerosos
ataques desconcertantes en la zona a principios de ese año.
En la propiedad donde fueron descubiertos los restos extraños, se habían encontrado ocho gallinas y un gallo muertos
fuera de sus jaulas. Por los menos otros 30 pollos fueron matados por algo
desconocido en las cercanías al mismo tiempo. La matanza paró dos meses antes
de encontrarse el esqueleto.
martes, 28 de mayo de 2013
El caso Domsten: un encuentro cercano sueco del tercer tipo
Todo comenzó en la tarde
del 19 de diciembre de 1958, cuando dos hombres suecos, Stig Rydberg, de 30 años,
y Hans Gustafsson, de 24 años, partieron en un viaje que terminaría con un
encuentro que ninguno de ellos olvidará jamás. En un claro del bosque cerca del
pueblo de Domsten, afirmaron haber luchado por sus vidas. Sus adversarios eran tres
o cuatro seres grises sin forma que desembarcaron de un objeto discoide. Este evento se ha convertido en uno de los casos más famosos de ovnis,
tanto dentro como fuera de Suecia.
El caso Domsten es uno de
los casos ovni conocidos donde los testigos fueron sometidos a intensos
interrogatorios e investigaciones en un intento de llegar a la verdad. Métodos
que ahora se han convertido en normas más que la excepción entre los ufólogos del
mundo.
Hans Gustafsson y el
estudiante Stig Rydberg, ambos amigos viviendo juntos en la casa de la madre de
Rydberg donde la madre se dedicaba a su negocio de lavandería. Gustafsson
ayudaba como camionero. La foto nos muestra unos chicos muy atractivos y acicalados.
El evento en Domsten se
ha convertido en un encuentro cercano sueco del tercer tipo, que sigue llamando
la atención en libros y revistas. Pero hay muchas preguntas dejadas para poner
en orden. Algunas de las evidencias sugieren que el evento nunca ocurrió, que
los dos compañeros de trabajo lo inventaron para llamar la atención.
Pero vamos a empezar desde el principio. Aquí está la propia historia de los jóvenes y juzgue por sí mismo:
Eran alrededor de las
7:30 de la noche (19,30 horas), el 19 de diciembre de 1958, cuando los dos
compañeros de trabajo Stig Rydberg y Hans Gustafsson se sentaron en el
automóvil DKW Combi de Gustafsson para viajar las dos millas (3.21 kilómetros)
de Helsingborg a Höganäs.
Los dos acaban de dejar
el trabajo en el establecimiento de limpieza en seco de la mamá de Stig y ahora
se dirigían hacia Höganäs para recoger a dos chicas conocidas para darse un
paseo en el coche.
Pero la noche no terminaría
en la manera en que los dos hombres han imaginado. En cambio, fue el comienzo
de un acontecimiento que cambiará sus vidas por completo.
Después de pasear por ahí
con las chicas durante una hora, ellos volvieron hacia Höganäs para comprar
salchichas. La hora era poco antes de las 11:00 pm (23,00 horas), cuando se
detuvieron en un puesto de "perritos calientes" de Erik Wallin en
Sundstorget. Un rato después, comenzaron otro paseo con las chicas. Hans
Gustafsson estaba conduciendo mientras su novia estaba sentada a su lado en el
asiento delantero. Stig Rydberg y su novia se encontraban en el asiento
trasero. A las 2:30 am (02:30 horas), dejaron a las dos chicas en la Cafetería
Kocks en Höganäs y se dirigieron a su casa.
Mientras
conducían al lado del estrecho de Öresund en la Ruta 45 y cuando se acercaban
al pueblo de Domsten, Hans Gustafsson detuvo el coche cerca de un claro en el
bosque para que puedan defecar.
Ahora eran las 3:00 am (03,00 horas), del sábado por la mañana del 20 de
diciembre de 1958.
La niebla ha comenzado a
ser problemática y poco antes de detenerse, un coche que venía de frente, cuyos
faros surgían de la niebla, deslumbraron a Hans Gustafsson. La visibilidad
era de sólo 40 metros. Cuando los dos hombres se bajaron del vehículo y comenzaron
a cruzar la carretera hacia una arboleda, vieron una luz en el espacio libre del bosque. Al principio
creían que se trataba de un incendio, pero al ratito, se dieron cuenta de que
la luz no venía de un incendio. El resplandor parecía que estaba encima de tres
"patas" y no iluminaba el entorno.
Su curiosidad despertó así que caminaron unos
10 metros (33 pies), hacia la luz. De repente, ambos se detuvieron horrorizados
al ver lo que ambos asumieron que era un "platillo volante" y se
dieron cuenta de tres o cuatro criaturas extrañas moviéndose alrededor.
El diámetro del objeto
era de unos 5 metros (unos 16 pies), y su altura era cerca de 1 metro (unos 3
pies, 3 pulgadas). Se apoyaba en tres tipos de patas. La nave era
auto-iluminada, pero el fulgor no cegaba, ni calentaba. En el centro de la luz pensaron que un núcleo oscuro podía ser
distinguido.
Las criaturas eran
pequeñas y grises, tal vez de 1,3 metros de altura (un poco más de cuatro pies)
y cerca de 40 centímetros de ancho (1 pie y 31 pulgadas). Parecían carecer de
extremidades, tenían forma de panes y se movían muy rápido. De repente las
criaturas atacaron a los dos hombres.
Estalló
una pelea a muerte. Los seres agarraron a
Rydberg y Gustafsson que intentaron de soltarse. Los dos jóvenes trataron de
defenderse, pero no eran capaces de aferrarlos firmemente porque tenían una
consistencia gelatinosa y se sentían como si estuvieran luchando contra una
masa blanda. Cuando Rydberg golpeó a uno de los asaltantes, "su brazo se
hundió en la criatura hasta el codo y el golpe no tuvo ningún efecto. Cuando los
hombres luchaban por sus vidas, un olor mohoso, como de pescado, se extendía en
el aire. Las criaturas tenían una capacidad de agarre respetable y eran capaces
de esquivar los golpes de los rapidísimos chicos como si estuvieran anticipando
sus pensamientos.
Finalmente Rydberg logró
liberarse y se escapó. Corrió hacia el coche y saltó adentro al lado de la
bocina. Desde el coche, vio por el parabrisas cómo Hans se aguantaba firmemente de un poste con un letrero que decía: "Se prohíbe acampar" y vio cómo los
hombres grises en forma de pan lo jalaban (tiraban) de un modo que se extendía
horizontalmente en el aire.
En el momento, cuando
Rydberg sonó la bocina, las criaturas emitieron una sustancia grisácea de sus
cuerpos y soltaron a Gustafsson que luego cayó de lleno al suelo. Las criaturas
grises desaparecieron hacia el objeto. Rydberg se precipitó a su amigo y cuando
se le acercó, el platillo se elevó saliendo del claro y se
dirigió hacia el oeste, hacia Dinamarca.
Según
ambos hombres: "La luz se hizo más
intensa en su despegue y un olor que nos recordó de éter y de salchichas
quemadas impregnaba el aire, pero la más notable de todas las cosas era el
sonido. Era un sonido delgado, alto e intenso que se sentía en vez de oírse.
Cuando la nave despegó, fuimos sacudidos por vibraciones
potentes sumamente rápidas que bastante nos paralizaron. La nave
desapareció de nuestras vistas. Me pareció que se levantó directamente hacia
arriba en el cielo, pero Hans reclama que se desapareció en un arco sobre las
aguas".
En su libro, "Los platillos volantes - documentos y
teoría", Gösta Rehn (un ufólogo sueco famoso) describe en las propias
palabras de Gustafsson y Rydberg qué sucedió después de regresar al coche:
"Aunque nuestra capacidad racional parecía paralizada y nuestras lágrimas
fluían hacia abajo, después de sentarnos en el coche durante unos quince
minutos, se hizo muy claro en nuestras cabezas que podríamos conducir a
Helsingborg y no hasta que estuvimos en el centro de la ciudad, nos
atrevimos a hablar. Y la primera cosa que dijimos era: "No
deberíamos hablar con nadie sobre esto, todo el mundo se reirá de
nosotros".
Pero cuando los dos
hombres regresaron a su lugar de trabajo en la
Limpieza en Seco de Berggren, sus familiares reaccionaron a sus miradas
extrañas y heridas que les hicieron romper su propia promesa.
"Teníamos un montón
de trabajo antes de la Navidad y el Año Nuevo, así que trabajaba horas
extras", dijo Bengt (hermano de Hans Gustafsson), que también trabajaba en
la Limpieza en Seco de Berggren.
"Cuando Hans y Stig
regresaron, parecían traumatizados y me llamaron a la oficina. Allí ellos me contaron lo que les sucedió.
Froté sus brazos para notar cómo estaban rojos y magullados y tenían los ojos
llenos de lágrimas, como si se hubieran caído en unos arbustos y se lesionaron.
"Pero nunca
mencionaron nada acerca de la pelea con las criaturas. Lo leí en los periódicos
más tarde."
Pero
Bengt no creía en la historia de su hermano. Cuando los jóvenes hablaron sobre
los eventos de la noche en la mesa de desayuno, ellos se rieron. La madre de
Stig, el padrastro y la hermana rechazaron su historia. Nadie les creyó.
"Me
eché a reír a carcajadas cuando Stig la contaba", dijo Anna Berggren, la
mamá de Stig y la dueña de Limpieza en Seco de Berggren, donde los hombres
trabajaban, "Sí, todos nos reímos. Todo sonaba tan extraño."
Pero
unos días más tarde Anna cambió de opinión. En vez de reírse, ella ahora llamó
a Stig (su hijo), para buscar un periódico para divulgar la historia.
Ese periódico sería "Helsingborgs Dagblad".
Al día siguiente, el
periódico publicó la historia con una fotografía en la parte arriba de la
primera página. Pero ni una palabra se mencionó si los dos fueron casi
secuestrados por las criaturas.
Y ahora, la policía y los
militares se han vuelto muy interesados en su historia y llegaron a
Helsingborg para investigar el caso. La razón pudo haber sido que se trataba de
un nuevo tipo de aeronave extranjera.
El 9 de enero de 1959, la
policía realizó una entrevista seria e intensa con Stig Rydberg y Hans
Gustafsson en la estación de policía en Helsingborg.
Presente durante el
interrogatorio estaban el capitán Lennart Bunke, el técnico de laboratorio
Sture Risberg y el psicólogo militar Michael Wächter.
La entrevista duró once
horas y dos detectives, Ake Fernebrant y Sven Rudolph, realizaron el
interrogatorio.
"En realidad, no
excluimos nada sin preguntar perteneciente a su encuentro, pero no pudimos
encontrar nada que se considere un fraude", dijo Sven Rudolph que todavía
recuerda muy bien la entrevista.
La policía hasta trató de
descubrir lo que sucedió con la ayuda de una grabadora oculta que se inició
cuando Stig y Hans estaban solos en el cuarto de interrogación. Pero aun así, no dijeron nada en contrario.
"Lo único que hemos
escuchado en la cinta fue a uno que dijo: '¿piensas que ellos creen esto?', y
el otro respondió: 'Bueno, yo no sé.' "
Tres días después de la
entrevista con la policía, el lunes 12 de enero, dos médicos de Helsingborg,
llamados Lars-Erik Essén y Wilhelm Hellsten examinaron a los dos testigos.
Ya en el pasado, los
hombres por su propia iniciativa han visitado a otro médico, Ingeborg Kjellin,
que les proveyó pruebas de que estaban perfectamente sanos. Como el médico
Kjellin, estos dos médicos (Essén y Hellsten) estaban interesados en los
ovnis. Hellsten entusiastamente hablaba de ellos. Essén era un miembro de la
junta del "Parthenon" (Partenón), que publica libros sobre los
platillos volantes y de sus contactos.
Pero a pesar de lo
anterior, un informe de la audiencia conducida por las Fuerzas Armadas de
Suecia encontró que los hombres cometían un engaño.
Gustafsson y Rydberg, sin embargo, no estaban vencidos. Con respecto al
informe del personal de defensa, tenían esto que decir:
(1) Los representantes
del personal de defensa eran muy escépticos y la investigación realizada por
ellos era torpe, rutinaria y despreocupada.
(2) El psicólogo era de
origen alemán y se le entendía sólo parcialmente.
(3) No tomaron muestras
de tierra para examinar en Domsten, aunque los funcionarios del ejercito
corrieron por la zona con una cinta métrica por un par de horas - el único otro
equipo que ellos trajeron fue una grabadora (magnetófono) que no funcionaba.
Lo anterior fue escrito y traducido del sueco al inglés y luego del inglés al español por Nelson C. Rivera (PRUFON)
Lo anterior fue escrito y traducido del sueco al inglés y luego del inglés al español por Nelson C. Rivera (PRUFON)
Conclusión:
Publiqué esta historia
como una historia maravillosa para leer. Pero aunque yo sea un creyente firme del fenómeno ovni, este caso cuenta con ésos en el gobierno sueco,
amigos y miembros de sus familias que han afirmado que Stig y Hans habían
mentido. A pesar de todo, muchos investigadores ovni dentro y fuera de Suecia
han concluido que la historia es verdadera.
Sé que incontable de
personas mienten acerca de ver ovnis o han sido abducidos para sus
propias ganancias personales. Pero yo como investigador, también sé que hay
muchos casos que son difíciles de eliminar como fraudes. Sorprendentemente,
este es uno de ellos.
Para reírse porque
alguien dice que él/ella fue testigo de un extraterrestre que se parecía una masa amorfa, una seta, o un pan, etc., no tiene sentido porque no sabemos las formas
reales de otros seres inteligentes fuera de nuestra propia galaxia. ¿Por qué
deberían ser siempre humanoides como nosotros? El folclor ovni de los
terrícolas siempre describe a los extraterrestres, grises, nórdicos y reptiles,
etc., con formas humanas como con 2 piernas, 2 brazos, una cabeza con 2 ojos,
una nariz, una boca y 2 orejas.
También me gustaría señalar por qué creo en el encuentro.
1) Si miento, no diría
nada vergonzoso como paré el coche para defecar. Obviamente eso era sus
intenciones cuando detuvieron el vehículo que precipitó su terrible
experiencia.
2) Ellos tenían evidencia
física (las lesiones) en sus cuerpos que mostraban que habían estado realmente
en una pelea y tenían los ojos llenos de lágrimas.
3) Unos de los mejores
investigadores de ovnis en Europa, como el ufólogo sueco Gösta Rehn, los
encontraron sinceros.
4) Los testigos fueron
sometidos a una regresión hipnótica que confirmó su encuentro.
5) Prometieron mutuamente de mantener la historia entre ellos por temor de ser ridiculizados, y sólo se la contaron a sus familias cuando ellos
observaron las lesiones en sus cuerpos. Es obvio que no buscaban publicidad,
sino que fue la madre de Stig, después de no creer la historia de su hijo,
llamó a los periódicos para divulgarla.
sábado, 4 de mayo de 2013
La intentada abducción de dos jóvenes venezolanos por unos extraterrestres peludos en 1954
Texto de un
telegrama enviado la noche del jueves, 09 de diciembre de 1954, por el
corresponsal del diario "El Nacional" en la ciudad de Carora
(Venezuela), anunció que, "Lorenzo Flores de 18 años y Jesús Gómez de 17
años, ambos naturales de esta ciudad y obreros de oficio, cuando se encontraban
cazando por los alrededores de la carretera Transandina, entre los sitios
denominados Chirico y Cerro de Las Tres Torres, pudieron divisar un extraño
aparato luminoso no mayor de 50 metros de distancia. La primera impresión que
recibieron fue haber visto un automóvil; pero luego se dieron cuenta de que no era
ningún automóvil al acercarse al sitio".
"Después de
haber visto el aparato desde el sitio donde nos encontrábamos cazando (dijo
Flores), resolvimos dejar las bicicletas en que andábamos y acercarnos para
observar mejor. Logramos apreciar un aparato redondo, que tenía la forma de dos
palanganas superpuestas (una encima de la otra) de unos tres metros o algo más
de diámetro que irradiaba fuego por su parte inferior. El objeto se encontraba
suspendido en el aire a una distancia como de 80 centímetros del suelo.
"Inmediatamente
vimos salir de él (aparato), cuatro hombres pequeños de más o menos un metro de
estatura. Al notar nuestra presencia, los cuatros se abalanzaron sobre mi
compañero Jesús Gómez, y entre todos trataron de introducirlo por fuerza al
aparato. A mí no me quedó otro camino que tomar mi escopeta, que en ese momento
estaba descargada, y para rescatar a mi amigo, arrojé sobre ellos fuertes
culatazos que parecían irse a estrellar en una roca o algo muy fuerte (duro)
porque la escopeta quedó completamente destrozada sin lograr causarle (al ser
pequeño) la menor herida.
"Afortunadamente,
en esa refriega y con los forcejeos de Gómez, éste consiguió zafarse de los
brazos de los enanos". Los dos cazadores se presentaron en el Cuartel de
la Policía de Carora, la noche del 09 de diciembre de 1954, con sus camisas
totalmente destrozadas, y Gómez presentaba rasguños leves en el cuerpo
producidos evidentemente por las uñas de las manos de los hombrecillos o quizás
por las ramas de los arbustos donde aconteció el forcejeo. Dijo Gómez a la
policía que, "no pudimos ver ojos ni las uñas largas, pero sí pudimos
apreciar el vello fuerte que les cubría todo el cuerpo. Eran cuatro
hombrecillos, todos del mismo tamaño, pero con una fuerza terrible, por lo que
creíamos que nos iban a arrastrar hacia su nave".
Flores manifestó
que, "logramos escapar de los hombrecillos, no nos quedó otra manera sino
salir corriendo hacia la carretera distante unos 20 metros de distancia. Cuando
volvimos a mirar hacia donde estaba la nave ésta ya había despegado. Nos
quedamos en la carretera cuando pasó un camión de Inlaca, y el chofer nos
auxilió. Este alcanzó a decirnos que había visto salir una luz intensa de donde
estábamos, asegurando haber visto un extraño aparato faltando poco para las
doce.
"El
conductor del camión nos llevó directo a la Policía donde nos presentamos a dar
parte de lo ocurrido. Allí llegamos sin zapatos y con unas camisas rotas".
Inmediatamente de haber informado a las autoridades policiales el suceso
ocurrido, salió una comisión integrada por los oficiales Ramón González y Ramón
Gudiño y los agentes Víctor Morales, Modesto Suárez, Rafael Ereu y Serafín
Fernández. Se trasladó al sitio para hacer averiguaciones correspondientes
encontrando el sitio aproximadamente a unos 25 metros de la carretera en una
explanada donde ubicaron la escopeta totalmente destrozada, el machete y las
bicicletas abandonadas, rastros de lucha, huellas de zapatos en la tierra de
los dos cazadores y huellas más pequeñas parecidas a las de un mono pero no son
de este tipo de animal.
Además notaron la presencia de un fuerte olor
similar al azufre en el ambiente. Posteriormente los dos jóvenes fueron
sometidos a un interrogatorio y nuevamente ratificaron su versión a lo que el
oficial Jefe de la Policía de Carora, Manuel Azuaje, terminó diciendo, "los
dos muchachos son muy conocidos en Carora como elementos honrados. Parece muy
raro que hayan sido capaces de inventar tal cosa para llamar la atención de las
autoridades". Posteriormente fueron trasladados ante el Capitán Julio
Chacón, Jefe de la Seguridad Nacional (la temible policía de la dictadura de la
época) quien de manera inicial declaró que era una farsa de los jóvenes y los
sometió a un fuerte interrogatorio de manera separada, valiéndose para ello de
ciertas habilidades como manifestaron los demás agentes de la S.N., mas no le
pudieron comprobar nada distinto a lo que afirmaban inicialmente los dos
jóvenes. Al final los investigadores quedaron convencidos que Flores y Gómez
habían observado un platillo volador.
Este caso que ocurrió el 9 de diciembre de 1954 (unos 10 días
después), es similar a otro que se produjo en el mismo año, en el mismo país,
con los mismos extraterrestres peludos muy fuertes y asimismo con dos hombres
que lucharon contra los extraterrestres que intentaron de abducirlos. Como tal,
el 29 de noviembre de 1954, en
Venezuela, un empresario cubano llamado, Gustavo González, y su ayudante
venezolano, José Ponce, se defendieron enconadamente contra unos
extraterrestres peludos que intentaron obligarlos en su nave espacial. Usted
puede leer acerca de esta asombrosa historia AQUÍ.martes, 16 de abril de 2013
El encuentro de un OVNI gigantesco por el piloto brasileño Haroldo Westendorff
La mayoría de los
avistamientos se producen con objetos discoides
pequeños así con pocos tripulantes. Ocasionalmente, una nave grande llamada
convenientemente "la nave nodriza" es vista. Este caso es emblemático
porque una "nave nodriza" fue vista en pleno vuelo por un piloto
brasileño y luego voló a su alrededor varias veces con su avioneta. El piloto
huyó cuando ese ovni gigantesco lanzó tres objetos discoides pequeños. Este
impresionante encuentro entre una avioneta y un ovni gigante fue avistado y
registrado por el radar del aeropuerto de la ciudad de Pelotas con varios otros
testigos.
El brasileño, Haroldo
Westendorff, no es sólo un piloto, sino también un gaucho empresario que dirige
una planta de procesamiento de arroz, una empresa de transportes y una
fábrica de alimentos para animales. En su
tiempo libre suele volar su propia avioneta y fue en uno de esos momentos de
ocio que el empresario vivió una experiencia intrigante.
La experiencia de Haroldo Westendorff:
El 5 de octubre de 1996,
a las nueve de la mañana, poco después de su desayuno, Haroldo Westendorff
despegó del Aeropuerto Internacional de Pelotas para darse un paseo en su
avioneta (Tupy PT-NTH). El cielo estaba despejado y soleado ese día que
permitió un vuelo con una visibilidad excelente. A eso de las diez de la
mañana, cuando él estaba a unos 15 kilómetros del aeropuerto, cerca de la
ciudad de São José do Norte y volando sobre la Laguna de los Patos (en portugués: Lagoa dos Patos), se topó con un gigantesco objeto aéreo no identificado al sobrevolar la isla de
Saragonha a una altitud de 1.800 metros. El susto fue tan grande que le hizo
tartamudear durante unos segundos. Pero cuando se recuperó
del susto, el empresario logró de acercarse al objeto, donde permaneció
por unos doce minutos examinando cuidadosamente la superficie de la nave para
hacer un informe muy detallado sobre el objeto anómalo.
Haroldo afirma que el
objeto tenía una base del tamaño de un estadio de fútbol, a unos 100 metros
de diámetro y de 50 a 60 metros de altura. También dice que tenía la forma de
pirámide con ocho lados. Cada lado tenía tres
cúpulas sobresalientes. El negociante permaneció volando alrededor del
ovni a una distancia de aproximadamente 100 metros. Dio tres vueltas alrededor
de la nave para observar bien sus detalles. Tenía un aspecto metálico, con la
parte inferior lisa. La nave giraba en torno de su propio eje dirigiéndose
lentamente hacia el mar.
Durante el tiempo que el
testigo permaneció alrededor del ovni, notó que no hizo ningún movimiento
hostil. Uno de los momentos más memorables de la experiencia fue cuando de
repente se abrió una escotilla en la parte superior del objeto y salieron tres
objetos discoides. Los discos salieron en la posición vertical, se inclinaron en
un ángulo de 45 grados y se dispararon en una velocidad impresionante.
En este
instante, Haroldo maniobró su avioneta para observar el interior de la nave
nodriza que todavía estaba abierta por encima de
ella. Esto fue cuando este gigantesco objeto comenzó a emitir unos rayos
rojizos por la abertura, asustando al piloto, que lo llevó a alejarse de la nave. En este
momento, esa enorme nave ascendió verticalmente a una velocidad asombrosa, sin
hacer viento, sin ruido de explosión y sin ninguna reacción física.
Este evento impresiona no
sólo por la riqueza de los detalles descritos por un piloto con más de 20 años
de experiencia, pero también por la cantidad y calidad de los testigos que
aseguran haber visto la misma nave.
Durante la segunda vuelta
alrededor de la nave, Westendorff utilizó la radio del avión para informar a la
sala de control de la Infraero (Empresa Brasileña de Infraestructura
Aeroportuaria), del aeropuerto Internacional de Pelotas de lo que estaba
sucediendo. Le informó al operador Airton Mendes da Silva que había visto hacia
el este "un objeto de forma de pirámide grisáceo
con ocho lados, en el horizonte". Con él estaban los auxiliares de
servicios portuarios Gilberto Martins dos Santos y Jorge Renato S. Dutra, que
confirmaron visualmente el objeto volador y trataron juntos de identificarlo.

Westendorff también se
comunicó con el Centro Integrado de Defensa Aérea y Control de Tráfico Aéreo
(Cindacta II), en Curitiba, estado de Paraná, que es responsable de vigilar los
cielos del sur de Brasil. La respuesta recibida fue que no había ningún
registro inusual en los radares, aunque pudieron detectar la presencia de la
avioneta.
El Ministerio de Aviación
mantiene una investigación encubierta sobre la nave avistada por Westendorff.
Un sargento de la Base Aérea de Canoas viajó a Pelotas para recoger el
testimonio del empresario y de los funcionarios de la Infraero. El sargento
pidió el anonimato, pero pasó una tarde en el aeroclub de Pelotas donde escuchó
los relatos de los testigos y tomó conocimiento del episodio.
Conclusión:
Este caso es sin duda uno
de los relatos ufológicos con detalles de un ovni muy precisos que vienen de alguien que ha sido un piloto desde la década de
los 1970s, y de uno que ha tenido una licencia de piloto desde la edad de 19
años. Además, él es bicampeón brasileño de acrobacia aérea. Es obvio que Haroldo Westendorff se topó con
algo fuera de lo normal cuando piloteaba su avioneta en un cielo despejado y
soleado que le permitió una visibilidad excelente.
Traducido de diferentes
fuentes del portugués brasileño y escrito por Nelson C. Rivera (PRUFON)
domingo, 31 de marzo de 2013
El encuentro de los extraterrestres parecidos a los duendes de Kelly-Hopkinsville (E.U.A)
El encuentro de los
extraterrestres de Kelly-Hopkinsville (E.U.A.), es también conocido
literalmente en ese país como el caso de los duendes de Hopkinsville y en menor
medida como el caso de los hombrecillos verdes, es el nombre dado a una serie
de presuntos encuentros con seres extraterrestres. Éstos fueron reportados en
el otoño de 1955, siendo uno de los más famosos y bien conocidos, centrándose
en una casa de campo rural que pertenecía en ese entonces a la familia Sutton.
La casa se ubicaba entre la aldea de Kelly y la pequeña ciudad de Hopkinsville
y ambas localidades están en el condado Christian, del estado de Kentucky, en
los Estados Unidos. Es de estos encuentros
principales que el caso entero toma su nombre.
Los miembros de dos
familias en la casa de campo afirman haber visto criaturas inidentificables y
otros testigos certifican de haber visto luces en el cielo y sonidos extraños.
El evento es considerado
como uno de los casos más significativos, bien conocidos y bien documentados de
la historia de los incidentes ovnis y uno de los favoritos para el estudio en la
ufología, como muchos otros, incluyendo policías locales y agentes estatales
que se vieron involucrados en el caso. Se tomó
bastante en serio como para ser investigado oficialmente por la Fuerza
Aérea de Estados Unidos. El encuentro ha formado gran parte de la narrativa de
la tradición ovni, como destellos de luz que aparecen en zonas rurales y los
avistamientos de los supuestos hombrecillos verdes.
También se afirma que
otro encuentro se llevó a cabo con las mismas criaturas en otra parte de los
Estados Unidos a lo largo del río Ohio, una semana antes de este incidente
de Kentucky, que también tenía numerosos testigos.
Visión de conjunto del caso Hopkinsville:
Había docenas de testigos
presenciales de los hechos, que incluyeron dos familias presentes en la casa de
campo y otros civiles en la zona.
Algunos que no tenían ninguna conexión con las familias en esa casa, e
incluso una en otro estado. Tal vez lo más importante, los testigos también se
incluyen varios policías locales y un agente estatal que vieron y oyeron extraños
fenómenos tales como luces inexplicables en el cielo nocturno y ruidos esa
misma noche.
Las once personas
presentes en la casa de campo afirmaron que fueron aterrorizados por varias
criaturas desconocidas, similares a los duendes, que desde entonces han sido
referidos a menudo como "Los duendes de Hopkinsville" en los Estados
Unidos. Los residentes de la casa de campo describieron a las criaturas como
unos tres pies de alto, con orejas puntiagudas verticales, extremidades
delgadas (dicen que las piernas estaban casi en un estado de atrofia), brazos
largos y manos en forma de garras. Las
criaturas eran de color plateado, o vestían con algo metálico. Sus movimientos
en ocasiones parecían desafiar la gravedad cuando flotaban sobre el suelo y
aparecían en lugares altos y que "caminaban" con un movimiento de
vaivén, como si estuvieran vadeando por el agua.
Aunque
las criaturas nunca entraron en la casa, ellos se asomaban por las
ventanas y aparecían en la entrada, asustando a los niños de la casa a un
frenesí histérico. Las familias huyeron de la casa de campo en el medio de la
noche y se dirigieron a la estación de policía local donde el sheriff Russell
Greenwell señaló que estaban visiblemente conmovidos. Las familias regresaron a
la casa de campo con el sheriff Greenwell y veinte agentes de la policía, sin
embargo, continuaron las apariciones. La policía vio evidencia de la lucha y el
daño a la casa, así como viendo luces extrañas y escuchando ruidos sí mismos.
Los testigos además, afirmaron haber utilizado armas de fuego para disparar a
las criaturas, con poco o ningún efecto y la casa y los terrenos circundantes
fueron dañados extensamente durante el incidente.
Incluso años después, los
relatos de los testigos todavía corroboran considerablemente al ser interrogados en privado,
aunque la especulación entre los testigos con respecto a las motivaciones de
las criaturas ha oscilado entre el estudio terrenal, o que las criaturas
estaban actuando de mera curiosidad o hasta malevolencia absoluta. Las dos familias involucradas eran conocidas localmente como el tipo de
personas que no forman un engaño. Las familias no obtuvieron ningún beneficio
financiero o fama significativa del incidente y huyeron de la zona cuando el
incidente se conoció localmente y obtuvieron una
abundancia de intrusos que desearon ver el sitio.
El investigador de ovni
Allan Hendry escribió, "este caso se distingue por su duración y por el
número de testigos involucrados. Jerome Clark escribe que, "las
investigaciones realizadas por la policía, los oficiales de la Fuerza Aérea de
la base militar Fort Campbell y ufólogos civiles no encontraron evidencia de un
engaño". Aunque "Blue Book" (libro
azul) nunca había investigado el caso, lo clasificaron como un engaño.
Los detalles del incidente:
Ubicación: Kelly-Hopkinsville, Kentucky (E.U.A.):
En la tarde del domingo,
21 de agosto de 1955, Billy Ray Taylor del estado de Pensilvania, estaba
visitando a la familia Sutton de Kentucky. La casa de la familia Sutton era una
casa de campo rural situada cerca de las localidades de Kelly y Hopkinsville,
en el condado Christian, del estado de Kentucky (la casa todavía existe hoy en
día, aunque la familia Sutton se había mudado poco después del incidente). Hubo
un total de once personas en la casa esa noche, incluyendo a los hijos de las
dos familias.
La casa de campo de los
Sutton no tenía agua corriente que originó a Billy Ray Taylor salir afuera
donde hay una bomba de agua para beber a las 7:00 pm (19.00 horas). Taylor dijo que observó
extrañas luces en el cielo al oeste, que él cree que era una nave inusual. La describió
como en forma de disco en apariencia y adornada con luces en su lado que tenía
"todos los colores del arco iris". Él corrió emocionado en la casa
contando a los demás sobre su avistamiento del "platillo volador",
pero nadie le creyó; sino pensaron que él se había excitado demasiado al ver
una vívida "estrella fugaz".
A eso de las 8:00 pm
(20.00 horas), las dos familias comenzaron a oír ruidos extraños e
inexplicables afuera. El perro de la familia Sutton, que estaba en el patio
afuera, empezó a ladrar con fuerza y luego se escondió debajo de la casa,
donde permaneció hasta el día siguiente. Al salir fuera a los pocos minutos con
sus armas, Billy Ray Taylor y Elmer "Lucky" Sutton luego afirmaron de
haber visto una criatura extraña saliendo de los árboles cercanos.
Cuando la criatura se
acercó dentro de unos 20 pies (6 metros), los dos hombres comenzaron a
dispararle, uno con una escopeta y el otro hombre con un rifle de calibre .22.
Hubo un ruido "que sonaba como balas traqueteando dentro de un barril de
metal". La criatura, ellos dijeron, luego se volteó y huyó en la
oscuridad y en las sombras. Asegurados de que habían herido a la criatura,
Lucky y Solomon salieron a buscarla. Mientras los hombres salían del porche, una
mano enorme en forma de garra agarró el pelo de Taylor
por encima. Miraron hacia arriba y se dieron cuenta que una de las criaturas estaba trepada
encima del toldo. Una vez más, ellos le dispararon, se oyó el ruido de
traqueteo y la criatura fue tumbada del techo, aunque la criatura estaba
aparentemente ilesa.
Lucky y Solomon
regresaron a la casa en un estado perturbado. Dentro de unos minutos, el
hermano de Lucky, JC Sutton, dijo que vio a la misma criatura (o tal vez una
similar) asomarse por una ventana de la casa. JC y Solomon le dispararon,
rompiendo la ventana, después este ser también se volteó y huyó. Las criaturas
se oían alborotando y
correteando con apuro sobre el techo y raspando como tratando de romper
por arriba. Durante las próximas horas, los testigos
afirmaron que las criaturas se acercaron a la casa varias veces, apareciendo ya
sea en la entrada o en las ventanas de una manera casi juguetona, sólo para ser
disparadas cada vez que lo hacían.
Los testigos no estaban
seguros de cuántas criaturas había, a excepción de un avistamiento de dos al
mismo tiempo, todos los otros avistamientos eran de una sola, a pesar que en sus
primer relato afirmaron que habían doce a quince. En cierta ocasión, los testigos le dispararon a uno de los seres casi a
quemarropa y siguieron insistiendo que el sonido asemejaba a balas golpeando un
cubo de metal. Las piernas de las criaturas flotantes parecían estar atrofiadas
y casi inútiles y parecían propulsarse con un curioso movimiento de vaivén en
la cadera, impeliendo sus brazos a moverse. También se afirma que cuando las
criaturas fueron tiroteadas en un árbol o en el techo de la casa, ellas flotaban,
no caían al suelo.
La participación de las autoridades en Kentucky:
A eso de las 11:00 pm
(23.00 horas), un agente estatal de carreteras cerca de Kelly
independientemente informó que había visto unos inusuales "objetos
parecidos a meteoros," volando por encima de él, "con un sonido como
los disparos de artillería proveniente directamente de
ellos."
Hendry escribe que la
matriarca de la familia Sutton "Sra. Lankford... aconsejó a poner fin a las hostilidades ", señalando que las
criaturas nunca parecían intentar de hacerles daño ni habían entrado realmente
en la casa. Entre las apariciones de las criaturas, la familia trató de
atemperar la histeria creciente de los niños. A eso de las 11:00 pm (23.00
horas), las familias Taylor y Sutton decidieron huir de la casa de campo en sus
automóviles y después de unos 30 minutos llegaron a la estación de policía de
Hopkinsville. El jefe de policía, Russell Greenwell, juzgó a los testigos como asustados por algo
"más allá de la razón, no ordinario". También opinó: "No eran la
clase de gente que normalmente corrían a la policía... algo los asustó, algo
más allá de su comprensión." Un oficial de policía con formación médica
determinó que el pulso de Billy Ray era más que doble de lo normal.
Veinte agentes de la
policía acompañaron a los Sutton entrar de nuevo a la casa, y varios entraron a
evaluar los daños. La respuesta oficial fue rápida, completa y según la
policía, los testigos fueron considerados sanos, no bajo la influencia de
drogas o alcohol. Estaban en un estado de terror y nadie involucrado dudó que
había visto algo más allá de su comprensión.
La policía entrevistó las
granjas vecinas, cuyos residentes estaban angustiados también e informaron a la
policía de las luces extrañas, sonidos extraños y de oír el tiroteo en la
granja de los Sutton. La policía y los fotógrafos que visitaron la casa vieron
muchos agujeros de balas, cientos de casquillos de balas y una mancha extraña
luminosa a lo largo de una cerca de donde uno de los seres había sido disparado.
En el bosque más allá había una luz verde cuya fuente no pudo ser determinada.
Aunque la investigación no dio resultados
concluyentes, sin embargo los investigadores concluyeron que estas
personas eran sinceras, sanas y que no tenían ningún interés en explotar el
caso para la publicidad. La mancha luminosa en la cerca, aunque fotografiada,
nunca se recogió y se había desaparecido misteriosamente antes del mediodía al
día siguiente.
La policía se fue a eso
de las 2:15 am (02.15 horas), y no mucho tiempo después, los testigos afirmaron
que las criaturas volvieron. Billy Ray les disparó una vez más, arruinando otra
ventana. La última de las criaturas supuestamente fue avistada poco antes del
amanecer, a eso de las 4:45 am (04.45 horas), el 22 de agosto, para nunca verse
otra vez.
Publicidad:
El caso de los duendes de
Hopkinsville obtuvo una publicidad masiva a pocas horas de su supuesta
ocurrencia. El 22 de agosto de 1955 el periódico "Kentucky New Era"
afirmó que 12 a 15 hombrecillos se habían visto. Pero ninguno de los testigos
afirmó alguna vez esto, en cambio los observadores no tenían ninguna idea
cuántas de las criaturas había. Sólo podían estar seguros de que había al menos
dos, porque vieron esa cantidad al mismo tiempo.
Más tarde, el 22 de
agosto, Andrew "Bud" Ledwith de la emisora de radio WHOP entrevistó a
los siete testigos adultos en dos grupos diferentes. Él Juzgó sus relato de los
hechos como coherente, especialmente sus descripciones de los seres extraños
que brillaban extensamente. Ledwith había trabajado como artista profesional y
dibujó las criaturas basado a las descripciones de los testigos. Estos eran
generalmente consistentes, aunque los testigos femeninos insistieron que la
forma de las criaturas era un poco fornida que describían los testigos
masculinos y Billy Ray Taylor era el único que insistió que las criaturas
tenían antenas. Hendry describe los esfuerzos de Ledwith como
"afortunados... porque la publicidad pronto creció tan desagradable para
la familia Sutton que más tarde simplemente evitaron de contar su historia y se
negaron a cooperar con los investigadores de ovnis, con la excepción de Isabel
Davis."
Cuando los informes
llegaron a los periódicos, la opinión pública empezó a ver la historia como un
engaño y sólo mostró breve interés en el caso. Algunos residentes de la
comunidad local, incluyendo los miembros del departamento de la policía, se
mostraron escépticos de la historia de los Sutton y creen que el alcohol
(posiblemente "moonshine" = alcohol
destilado ilegalmente) pudo haber desempeñado un papel en el incidente, aunque hasta la fecha no se ha encontrado evidencia
para apoyar esta creencia. El hecho de que algunos de los testigos trabajaron
en un carnaval, de alguna manera contribuyó a la creencia de un engaño.
La finca se
convirtió en una atracción turística durante un breve período, que molestó a
los Sutton y trataron de alejar a la gente. Con el tiempo trataron de cobrar la
entrada a la gente para desanimarla. Eso sólo convenció a los visitantes que la
familia estaba tratando de ganar dinero con el evento y aumentó la opinión
pública que el evento fue un engaño. Finalmente, los Sutton negaron la entrada
de todos los visitantes y se negaron a seguir discutiendo su experiencia con
cualquiera. Hasta la fecha, ambos miembros de la
familia que presenciaron el evento raramente hablan con los periodistas o
investigadores. Sin embargo, si relatan lo que sucedió, se han mantenido
tercamente con su versión del evento. A fines de 2002, Geraldine Hawkins (la
hija de Lucky Sutton), cree la cuenta de su padre, diciendo lo siguiente: (traducido)
"Fue una cosa seria para él. Eso fue lo que le sucedió. Dijo que le había
sucedido. Dijo que no era algo gracioso. Era una experiencia, él dijo, que nunca
olvidaría. Estaba fresca en su mente hasta el día de su muerte. Estaba fresca
en su mente como si hubiese sucedido ayer. Nunca se sonrió cuando contaba la
historia porque le pasó a él y porque no era algo gracioso. Se puso pálido y podía
verse en sus ojos. Estaba muerto de miedo."
El ufólogo Allen Hynek
tuvo entrevistas con dos personas que tuvieron conocimientos directos sobre
caso un año después de suceder el evento.

Además de los bocetos de
Ledwith, el soldado de primera del ejército de los EE.UU., Gary F. Hodson,
estacionado en la cercana base militar "Fort Campbell" viajó a la
finca de los Sutton con la ayuda de la policía de Hopkinsville y dibujó las
criaturas basado a las descripciones de los testigos oculares. Los
"hombrecillos" fueron descritos como aproximadamente tres pies de
altura, eran plateados o estaban vestidos con un traje de color plata que
brillaba o iluminaba cuando los invasores se gritaban uno al otro. Todos los
testigos coincidieron con la apariencia de las criaturas.
Se han producido
numerosos libros, documentales y debates referentes a este incidente aunque
ningunas conclusiones firme se hayan establecido alguna vez.
La supuesta "posible explicación":
En 1957, el mayor de la
Fuerza Aérea de los EE.UU., John E. Albert, llegó a la conclusión de que el
caso Kelly-Hopkinsville fue el resultado cuando los testigos vieron un
"mono pintado de plata que se escapó de un circo", y que la
imaginación de la Sra. Lankford había exagerado el evento. La ufóloga Isabel
Davis, por su parte rechazó esta explicación, no sólo totalmente especulativa, sino absurda. Ella indicó: "Los monos
son criaturas peludas, los monos tienen colas largas, los monos son notorios
parlanchines y los monos golpeados de balas sangran y mueren... ninguna
cantidad de 'ilusión óptica' puede explicar un error de esta magnitud".
Conclusión:
En el principio, la
mayoría del público creyó que los Sutton perpetuaban un engaño. Pero, si este
fuera el caso, ¿cuál sería la razón? No ganaron ningún dinero con la historia,
sólo acumularon deudas por los daños causados a su casa. ¿Podrían ellos haber
causado todos estos daños y problemas sólo para poner sus nombres en los periódicos
locales? Todos los testigos del extraño suceso hicieron bocetos de la
apariencia de las criaturas. Los dibujos eran prácticamente idénticos. Casi un
año después, la ufóloga, Isabel Davis, investigó el caso. Ella creía que los
Sutton estaban diciendo la verdad.
El famoso y difunto investigador
de ovni estadounidense, el Dr. J. Allen Hynek, También creía en la historia
relatada por ambas familias. Este caso aún se está investigando hoy, y ha
habido muchos libros y programas especiales de televisión realizados en relación
con los eventos de esa noche en Kentucky.







































