miércoles, 13 de junio de 2012

La abducción del brasileño José Antonio da Silva del 1969

Lo siguiente fue traducido del portugués brasileño al español por Nelson C. Rivera (PRUFON) 

Introducción:

Este caso es uno de los primeros encuentros con los ovnis y extraterrestres ocurridos en Brasil. Y ya que es tan extraño, se lo dejo al lector a decidir su veracidad. El extraño caso de abducción se produjo en Bebedouro, cerca de Matosinhos en Brasil con la participación de Antonio José da Silva, un soldado de la Policía Militar del estado de Minas Gerais. El caso originalmente fue publicado en el "Boletim Especial 1975 da Sociedade Brasileira de Estudos de Discos Voadores" (Boletín Especial de la Sociedad Brasileña para el Estudio de los Discos Voladores).






La abducción según José Antonio da Silva:

El 4 de mayo de 1969, el soldado José Antonio da Silva, estaba pescando en un estanque en Bebedouro cerca de Matozinhos (del estado de Minas Gerais), cuando alrededor de las 15 horas (3:00 pm), oyó un crujido en los arbustos detrás de él. Al mirar hacia atrás, observó algunas figuras entre las hierbas altas y oyó gemidos apagados poco antes de ser golpeado por una especie de fuego.

Parecía fuego, pero no era porque no se quemó. Fue un destello de luz verdoso en el centro y rojizo en los bordes.


Sintiendo calambres y adormecimiento en las piernas, él se arrodilló automáticamente dejando caer la caña de pescar y no podía caminar o reaccionar. Entonces, dos individuos pequeños de 1,20 metros de altura, lo levantaron por las axilas y lo arrastraron por el matorral pantanoso a un aparato en forma de carrete. Era un cilindro de color gris, de dos metros de altura, apoyado sobre una plataforma circular negra de 2,50 metros de diámetro que estaba en el suelo. En la extremidad superior había otra plataforma circular un poco más grande, alrededor de 3 metros de diámetro. Lo entraron por una abertura en la parte cilíndrica, en un compartimiento cuadrángulo. Estaba todo iluminado pero sin ninguna luz aparente.


La descripción de los extraterrestres:

Según José estos seres tenían el cabello largo, ondulado y rojizo, barba espesa y larga, llegando hasta el abdomen, piel pálida, ojos redondeados, grandes, con esclerótica más oscura que la piel, pupilas bien oscuras; las cejas gruesas, nariz estrecha y larga, orejas grandes, despuntadas en la parte superior, boca ancha, como la boca de un pez.














Cómo estaban vestidos:

Los tripulantes vestían con ropa clara, brillante, almidonada en las articulaciones de las rodillas y los codos. Cubriendo la cabeza, un casco de color gris mate, sin brillo como el aluminio, redondo en la parte atrás y "esquinado al frente," aplanándose en la frente, excepto en la nariz, donde había una protuberancia correspondiente. En la altura de los ojos había dos orificios redondos. Al parecer rígida, la máscara bajaba larga sobre sus hombros y no tenía ninguna conexión con el vestuario. De la parte inferior salía un tubo semejante a plástico que pasaba sobre el pecho y debajo de la axila derecha, que terminaba en un pequeño enchufe fijado en la espalda.


Era grande el contraste entre los tripulantes y José Antonio, que llevaba sólo pantalones cortos de gamuza amarilla, con un rosario grande alrededor de la cintura y un gorro de media de mujer en su cabeza, cubierta por otra malla prieta.















Mientras en la nave:

Dentro del aparato los hombres pequeños sentaron el soldado en un banco cúbico, sin patas, y colocaron en su cabeza un casco idéntico a los que ellos llevaban. También de ese casco salía un tubo, pero él no sabía si se adaptaba o se enchufaba en la espalda. Pensó que, tal vez, eso estuviese detrás del asiento, aunque él no lo ha visto.


Sentado uno en cada lado, en el mismo banco, los dos seres extraños le amarraron los pies y luego la cintura con "un material reseco, áspero." Después se amarraron ellos mismos. Entonces entró otro tripulante, sentándose frente a él en un banco aislado. Con una palanca que él agarraba hizo que la escotilla se cerrara y despegar la nave.


En el espacio:

Poco después del despegue, los tripulantes comenzaron a hablar animadamente en una lengua desconocida. A medida que el aparato subía la respiración del soldado se hacía más difícil. A cierta altura, además del abatimiento normal, su cuerpo se sentía cansado, casi paralizado. Su posición estaba cada vez más incómoda "debido, quizás a la dureza del banco, al adormecimiento de sus piernas y al peso del casco," cuyos componentes machucaban los hombros y el cuello. Ya parecía que el viaje no terminaría cuando de repente la nave se inclinó en algún lugar y se detuvo.

Los hombres pequeños se desamarraron, y después al abducido. Cerraron los orificios de la máscara en un modo que él no podía ver, sólo escuchar lo que sucedía. Enseguida lo cogieron por las axilas y lo llevaron a otro lugar donde también había un banco duro. Sólo entonces abrieron los orificios de la máscara. Él se dio cuenta de que estaba en un salón grande teniendo delante de él un individuo sin máscara y sin uniforme de vuelo, conversando alegremente con los tres tripulantes que ahora estaban sin sus cascos.


José tenía un ángulo de visión muy pequeño, pero forzando la posición, vio al lado de un estrado, alineados en decúbito dorsal, a cuatro hombres desnudos. Parecían que estaban muertos. Dos de ellos eran robustos, siendo uno negro y el otro era claro. Los otros dos eran delgados y blancos. Por encima de ese estrado, él pudo ver dibujos coloreados de seres y cosas de la Tierra como; animales, casas, ciudades, árboles, el mar, automóviles, camiones y aviones.

A través de los gestos, dibujos y palabras repetidas, ellos trataron de hacerse entender. El militar se dio cuenta de que ellos querían algunas armas terrestres.

Interrumpiendo la "conversación" entró uno de ellos sirviendo una bebida amarga, de color verde oscura, que el soldado sólo tomó después de ver algunos bebiendo la droga. Beber fue una operación muy difícil, porque, para traer el vaso a su boca, tuvieron que mover su máscara y eso le hizo doler el cuello, que ya estaba lastimado. Pero después de quitarse el casco, él se sintió más dispuesto.

Entre los aspectos abordados en el intento de comunicación, José no tuvo ningunas dudas de que aquellos individuos estaban insistiendo que él les ayudara con sus intenciones hacia nuestra sociedad. El líder le ofreció llevarlo de vuelta a la Tierra, donde los últimos tres años, habían recopilado informaciones para ellos. Entonces lo buscarían para que él esté junto a ellos, con el fin de que estudiara allí en un período de 7 años. Finalmente, lo dejarían definitivamente en la Tierra, como una guía para su gente.

En respuesta, José Antonio hizo la señal negativa para indicar su recusa, manipuló el rosario y comenzó a rezar en voz alta, pero el jefe, mostrando irritación arrancó el crucifijo.

El hombre vestido como un fraile:

Súbitamente, mientras los hombres pequeños examinaban el crucifijo y las cuentas, surgió un hombre, aparentemente humano, con aproximadamente 1,70 metros de alto, con ropa oscura, similar a un hábito de fraile. Este ser, que estaba descalzo, tenía una barba y cabello largo rubio, piel clara y pecosa. Los seres pequeños que estaban ahí aparentemente no vieron la entrada de este otro y durante todo el tiempo que él permaneció ahí, ellos no demostraron que lo vieron.  

La presencia de esta figura ha traído alivio a José Antonio, quien lo clasificó como "una buena persona, uno de nosotros." Él se animó aún más con el mensaje que recibió en ese momento. Según él, este ser había pasado revelaciones que deberían ser transmitidas solamente después de recibir nuevas instrucciones, unos tres años más tarde.






El viaje de regreso:

De la misma forma que el "fraile" surgió, él desapareció. Los otros seres aún parecían estar irritados. El líder dio una señal a los guardias que vendaran la máscara de José Antonio y prepararlo para el viaje de vuelta que transcurrió exactamente como en la venida. Lo dejaron cerca de un arroyo (quebrada) en una pequeña cantera donde permaneció por algún tiempo semi-consciente. Cuando recuperó todos sus sentidos al amanecer, empezó a caminar torpemente y se encontró con una carretera donde le preguntó a una persona que pasaba dónde él estaba. El ciudadano respondió que él estaba a 32 kilómetros de Vitória (en el estado de Espírito Santo) y que era el 9 de mayo.

Caminaba con dificultad, porque la pierna derecha estaba hinchada hasta la rodilla y tres heridas abiertas en los hombros y por debajo del cuello, causado por la fricción del casco pesado y le dolía bastante. Aceptó un autoestop que lo dejó cerca del pueblo de Colatina. Al llegar a una estación ferroviaria para coger el tren hacia Minas, conversó con un agente local quien le informó que el tren demoraría mucho. El agente lo llevó a su casa cercana para que se pudiera comer un aperitivo.

Al llegar a Belo Horizonte, él fue abordado por el oficial de seguridad Geraldo Lopes da Silva, a quien le contó lo que sucedió. El oficial de seguridad lo dirigió a un cuartel donde fue mandado a la residencia del Mayor Célio Ferreira. 

Cuando vivió esa experiencia, José Antonio da Silva, tenía 24 años de edad, era soltero, soldado nº 33930 de la Policía Militar del estado de Minas Gerais y ordenanza del entonces Sub-comandante de Guardias de la PMMG, Mayor Célio Fernandes.


Conclusión:

Este caso tiene algún aspecto religioso ya que después de rezar con un rosario en la mano, un monje le apareció. Y aunque fue visto por él, los hombres pequeños no lo vieron. Este caso es muy conocido en Brasil, pero no tanto en el resto del continente. Esto es debido a no ser traducido del portugués al español. Lo anterior fue traducido por este escritor quien ha estudiado ese idioma que es similar al castellano e hice un gran esfuerzo para hacerlo.


miércoles, 30 de mayo de 2012

El OVNI que aterrizó cerca de los dibujos de Nazca en Perú de 1972

Uno de los encuentros de OVNI más famosos del Perú ocurrió cerca de Nazca, un lugar conocido por sus enormes dibujos de tierra que sólo pueden ser vistos desde el aire a gran altura.

El 3 de febrero de 1972, temprano por la mañana, dos dueños de una tienda de alimentos, Tito Rojas y Adolfo Peñafiel partieron de su pueblo en el desierto a unos 500 kilómetros (300 millas) al sur de Lima (la capital) para hacer una entrega. Los hombres cargaron su camioneta de plataforma y viajaron bajo el sol caliente del verano que estaba alto en el cielo azul sin nubes. (Nota: En el Perú, como en otros países del hemisferio sur, febrero es un mes de verano).

Mientras conducían hacia el norte por la Carretera Panamericana, esperaban coger una brisa del Océano Pacífico abriendo las ventanas de la camioneta. El punto de vista en ambos lados del camino era un paisaje de un sólo color con arena marrón, rocas dentadas y una cordillera escabrosa a su derecha.


A medida de cruzar la desolada Pampa Carbonera al sur de Nazca, la radio del camión, que estaba sintonizada a una emisora en Arequipa, empezó a sonar mal. La música latina gradualmente se desvaneció. Ráfagas estáticas asolaron la música. Finalmente, la radio comenzó a emitir sólo estáticos, y luego se quedó silenciosa.

"¡No otra vez!" Tito dijo, y le pegó al tablero de instrumentos con su puño derecho.

De repente, el motor de la camioneta comenzó a fallar.

"¿Y ahora qué?" Tito furioso, pisoteó con fuerza el acelerador.

El motor se aceleró, pero la camioneta no respondió. Zigzagueando la palanca de cambios, Tito trató una marcha más baja, pero el motor continuó a chisporrotear y a toser. Por último, dejó de funcionar por completo y Tito dejó bajar la camioneta por el lado arenoso de la carretera.

"Puede ser el filtro de gasolina", dijo Adolfo, cuando salieron de la cabina de la camioneta.

"Creo que es la batería", dijo Tito, "La radio se apagó. Lo mismo ocurre con la luz de la puerta. Espero que sea una mala conexión."

"¿Por qué dices eso?" preguntó Adolfo.


"Porque si necesitamos agua, tenemos suficiente," dijo Tito, señalando a la bota (una especie de cantimplora de cuero utilizado para vino) que colgaba del soporte de armas. "Pero tardaría todo el día y toda la noche si tenemos que rellenarla."

Levantando el capó (cofre en México, bonete en P.R.), Tito lambió el dedo pulgar y el dedo meñique y tocó los terminales de la batería. Se sacó un grito fuerte.

"¡Madre de Dios!" Sacudiéndose la mano insoportablemente. "¡Ese no era el problema!"

Adolfo, que estaba mirando hacia las quebradas escabrosas cercas de la costa, señaló de repente, "¡Mira!"

"¿Mira qué?" Tito respondió.

"Allá en la pampa." Adolfo entrecerró los ojos contra el resplandor del sol de la mañana. "Creo que es un auto".

"¿Un auto, por ahí?" Exasperado Tito se viró hacia esa dirección. "Te estás imaginando cosas. No hay ningún modo que un auto podría haber conducido..."

Tito paró precipitadamente el hablar. Él lo había visto también; un destello plateado en el medio de las pequeñas dunas de arena. Sombreándose los ojos, añadió: "Tienes razón. Hay algo allí. ¿Qué demonio es eso?"

"Vamos a averiguar", dijo Adolfo, resbalándose hacia abajo por el terraplén de la carretera, levantando una avalancha pequeña de guijarros y arena.


Los dos mercaderes caminaron por el desierto. Cuando ellos se acercaron al sitio, el deslumbramiento del sol disminuyó, convirtiéndose en un destello brillante sobre la superficie plateada que reflejaba como un espejo de un disco grande.

La emoción hizo el corazón de Adolfo a latir con fuerza. "¡Caramba! ¡Un disco volante!"

Era un platillo volante, de acuerdo. Lo que los ufólogos llaman "un disco de la luz del día." El objeto se apoyaba en un tren de aterrizaje de triciclo. No había ninguna señal de luces, ventanas o aberturas. Más tarde describieron la nave como de 15 metros (50 pies) de largo y cuatro metros (13 pies) de altura. Su superficie estaba tan pulida que la mirada fija de los hombres revotó dolorosamente con la reflexión del sol.

En ese momento, añadiendo a su sorpresa, el ocupante de la nave estaba caminando por el frente del platillo. Adolfo describió el extraterrestre como "un hombre de estatura típica, vestido con ropas verdes por debajo de un traje espacial transparente".

Al instante Tito y Adolfo comenzaron a correr hacia el platillo. Se apresuraron al lugar para saludar al extraño visitante. Pero tan pronto como el extraterrestre los vio, detuvo su inspección de la pampa y se despegó.

El platillo se elevó en el aire con un zumbido metálico agudo, un sonido familiar para la gente que vive en la zona de Nazca, que parecería indicar que la pampa es un campo de aterrizaje para extraterrestres.

Tito y Adolfo vieron cómo el disco se elevó en el cielo a un ángulo casi vertical y desapareció. Cuando el objeto se fue, regresaron a la camioneta. En un impulso, Tito puso la llave en la ignición, bombeó el pedal del acelerador y prendió. El motor de la camioneta respondió sin vacilar. La estación de radio de Arequipa volvió fuerte y claro.

El caso de Tito Rojas y Adolfo Peñafiel fue el primer de las grandes oleadas de ovnis del Perú de principios de los años 1970. Antes de que todo hubiera terminado, los ufólogos del Perú "contaron doscientos catorce (214) 'confiables' avistamientos en 1973. En más de noventa (90) por ciento de ellos, los platillos fueron piloteados por seres que parecían humanos, excepto por su tamaño y el color de su piel. En dieciocho (18) de los casos, los pilotos parecían ser robots".

Conclusión:

El Perú es uno de las "zonas calientes" de Latinoamérica de actividades de los ovnis. Esto es porque, según algunos ufólogos, son atraídos por las Líneas de Nazca (dibujos enormes en la tierra que sólo pueden ser observados desde el aire). Esta área desolada situada en una meseta alta y árida que se extiende por más de 80 kilómetros y de 1.5 kilómetros de ancho, ha dado una impresión neta a varios ufólogos que las líneas eran pistas de aterrizaje para naves espaciales construidas miles de años atrás, por o para los visitantes del espacio. Las líneas son reconocibles como aves, peces, ballena, llamas, jaguares, monos, arañas, pájaros y plantas o figuras humanas sólo desde una gran altura. Pero ya que son tan enormes, usted no puede reconocerlas cuando está de pie en el suelo. (Véase los dibujos de Nazca abajo)


Uno de los dibujos más peculiares está tallado en la pared roja alta de los acantilados de la bahía de Pisco. Si llega en avión desde el mar, se puede divisar una figura enorme de unos 250 metros de altura a una distancia de 20 kilómetros. Esta figura se parece a un tridente gigantesco o un candelabro colosal de tres brazos que señala el camino hacia la llanura de Nazca. ¿Pero señalando el camino para quien? Tiene que ser para alguien que llega por avión desde el mar.

¿Qué locura les impulsó a crear una figura de piedra de 250 metros de alto en el acantilado rojo y por qué no es posible que las líneas de Nazca fueron creadas por la cultura Nazca para decir a los "dioses": aterricen aquí? ¿Qué uso estas líneas tienen para gente de miles años atrás, cuando sólo pueden ser vistas desde una gran altura?





El autor suizo Erich Von Däniken llevó las Líneas de Nazca a la prominencia mundial con su libro de 1968 "Recuerdos del futuro".










































domingo, 13 de mayo de 2012

La marina estadounidense ve a un ovni que se dirige hacia Puerto Rico en 1964

El 20 de noviembre de 1964, el USS Gyatt (un buque de la Marina estadounidense), estaba estacionado en el Atlántico a unos 354 kilómetros al noroeste de Puerto Rico, cuando su radar detectó un objeto no identificado acercándose a la isla desde el noreste a velocidades superiores a Mach 1. El USS Gyatt transmitió un mensaje a Roosevelt Roads, una base naval de los Estados Unidos en Puerto Rico, que entonces se puso en contacto con un avión de guerra F-8C de la "Utility Squadron Eight" (Escuadrón de Utilidad Ocho). 


Este avión ya volaba a una altitud de 30.000 pies sobre Puerto Rico. El avión informó de un extraño objeto acercándose muy rápido. El piloto del F-8C describió el objeto como en forma de triángulo y del tamaño de un avión de caza. Su color era negro o gris y no tenía luces o ninguna estela, pero tenía una fuente de luz que emitía desde la cola durante los períodos de aceleración. El piloto persiguió el objeto desconocido, pero no pudo interceptarlo. El objeto aceleró desapareciéndose de su vista cuando hizo un amplio giro a la derecha y una ascensión de 50.000 pies en un ángulo aproximado de 18° a 20° en velocidad supersónica...


El oficial ejecutivo del escuadrón de utilidad no tenía una explicación razonable para ese objeto porque la velocidad, la aceleración, la altura y la habilidad de desacelerar superaba cualquier aeronave que él había visto u oído hablar. Sin embargo, él evaluó el extraño objeto como una aeronave de muy alto rendimiento, porque maniobró como un avión y no realizó maniobras inusuales, excepto a la aceleración y desaceleración extrema, además en un ángulo de subida muy escarpado a más de 50.000 pies en alta velocidad.

martes, 8 de mayo de 2012

¿Se encontró un ovni estrellado en el piso del mar?

Un equipo de exploración oceánica dirigido por el investigador sueco Peter Lindberg ha encontrado lo que algunos están sugiriendo que es un platillo volador estrellado.

El equipo de Lindberg, que ha tenido éxito en el pasado recuperando barcos hundidos y sus cargas, estaba utilizando el sonar para buscar los restos de un barco que se hundió cien años atrás llevándose varias cajas de un champán súper raro. En cambio, el equipo descubrió lo que se afirma que es un misterioso objeto redondo que podría (o no podría) ser extraterrestre.






Lindberg le explicó a la prensa local que su equipo descubrió, en el fondo del mar a 300 pies (92 metros) de profundidad entre Finlandia y Suecia, "un gran círculo, alrededor de 60 pies (18 metros) de diámetro. Usted ve un montón de cosas raras en este oficio, pero durante mis 18 años como profesional, nunca he visto nada como esto. La forma es completamente redonda."





Añadiendo al misterio, en el fondo del Golfo de Botnia, Lindberg dijo que vio evidencia de cicatrices o marcas que alteran el entorno cercano, sugiriendo que de alguna manera el objeto se movió por el fondo del mar, hasta el lugar donde fue encontrado.

No está claro qué hacer con este informe, o con el video del sonar que muestra el objeto, pero los tabloides suecos y los aficionados de ovnis por el Internet están todos emocionados. Algunos sugieren que el objeto es un platillo volador de origen extraterrestre (y las cicatrices en el fondo del mar fueron excavadas cuando se estrelló), de todas las cosas que podrían crear un acústico de sonar, ése parece ser uno de los más extravagantes. Puede ser que sea una formación de característica natural, o posiblemente un objeto sumergido redondo hecho por el hombre.


Lindberg dijo que su equipo no tiene interés ni los recursos para hacer una investigación mayor de la anomalía. La investigación del océano profundo es lenta y costosa. Si el objeto fuese en realidad un platillo volador, el objeto podría valer millones o miles de millones de dólares. Si se trata de una formación natural, por otro lado, sería probablemente una pérdida de tiempo y dinero.





miércoles, 2 de mayo de 2012

Científicos dicen que 3 naves alienígenas gigantes vienen hacia la Tierra: ¿Nos atacan en diciembre 2012?

Tres naves extraterrestres gigantescas con rumbo hacia la Tierra. Los científicos predicen que esas naves llegarán en algún momento en diciembre de 2012. ¿Es ésa más evidencia que el mundo se terminará el 21 de diciembre de 2012 según el calendario maya?

Encuentros OVNI siguen aumentando y hoy en día los científicos de SETI (SETI es el acrónimo del inglés "Search for ExtraTerrestrial Intelligence", o Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre), una organización independiente sin fines comerciales, hizo un anuncio importante:

"Tres naves espaciales gigantes se dirigen hacia la Tierra. El más grande de ellos es de 200 millas (321869 metros ó 321.869 kilómetros) de ancho. Los otros dos son ligeramente más pequeños. Actualmente, los objetos acaban de alejarse de Júpiter. Debido a su velocidad, deberían llegar a la Tierra al final del 2012", dijo John Malley, el experto principal en extraterrestres de SETI.

Según la prensa rusa Pravda los objetos son definitivamente naves espaciales extraterrestres, y serán visibles en los telescopios ópticos tan pronto como lleguen a la órbita del planeta Marte.

También se afirma que las naves fueron detectadas por el sistema de búsqueda HAARP (es el acrónimo del inglés "High Frequency Active Auroral Research Program", o programa de investigación de aurora activa de alta frecuencia) con sede en Alaska (EE.UU.), que está diseñado para estudiar el fenómeno de la aurora boreal.


Otro científico de SETI, astrofísico Craig Kasnov, ha anunciado el acercamiento a la Tierra de tres enormes objetos, moviéndose muy rápido. La longitud de los ovnis está en el intervalo de cientos de kilómetros. Aterrizaje, según los cálculos de los científicos, debe ser a lo último de diciembre de 2012. Esta es una fecha que coincide con la predicción del calendario maya del fin del mundo.

Los científicos de SETI están seguros de que las naves espaciales extraterrestres son absolutamente reales, y la agencia espacial estadounidense NASA está tratando de ocultar una información importante.








viernes, 27 de abril de 2012

Un arquitecto italiano, Enrico Carotenuto Bossa, narra que entró en un ovni y encontró 3 alienígenas muertos

Resumen:

La siguiente historia en esta página se trata de un relato personal de un hombre italiano que entró en una nave extraterrestre y encontró los alienígenas muertos. Su relato puede leerse como una novela de ciencia ficción, pero la profesión y los antecedentes de este testigo descartan cualquier posibilidad de un engaño. El testigo, el Dr. Enrico Carotenuto Bossa, era un ex piloto de combate de la fuerza aérea italiana durante la Segunda Guerra Mundial, un arquitecto de profesión, y tenía un doctorado en ingeniería aeronáutica. Trabajó como arquitecto para una compañía bien conocida de Caracas, Venezuela en 1950. Durante ese tiempo, su trabajo lo había enviado a la Argentina en un viaje de negocios a trabajar en un proyecto de construcción grande cuando se topó con algo que cambiaría su vida para siempre.

Su historia primero apareció en el diario venezolano "El Universal" el Sábado, 07 de mayo 1955 (cinco años después) informando que un arquitecto italiano llamado Dr. Enrico Carotenuto Bossa, conducía por un campo, fuera de la ciudad de Bahía Blanca en Argentina, y encontró un objeto extraño posado sobre el suelo junto a la carretera. Pensando que podría ser un avión derribado, detuvo su vehículo y continuó a pie. Al acercarse, notó que se trataba de un objeto en forma de disco metálico con una puerta abierta en su lado. Curioso, él entró en la nave y para su sorpresa descubrió que tres seres extraños estaban muertos.

Tenga en cuenta: Algunos afirman en el Internet, que su nombre era Dr. "Enrique Carotenuto Botta", con un nombre que suena hispano y nunca mencionaron que él era italiano, sólo que era de Sudamérica. Pero él era italiano, por lo tanto, su nombre italiano verdadero era Dr. Enrico Carotenuto Bossa.

  
La historia completa relatada por el Dr. Bossa:


"En el período abril-mayo 1950, me encontraba en la ciudad de Bahía Blanca, capital de la provincia de La Pampa, para construir un cierto número de casas. Tenía por costumbre, de tanto en tanto, para distraerme hacer largas excursiones con mi vehículo en la provincia en cuestión. Estos paseos eran, en general, viajes de 300 a 400 km. de ida y otros tantos de regreso y que se hacían en tres días. La ruta era una ruta de verano no utilizable en el invierno (que allí comienza en mayo), en una región casi llana, desértica, con una vegetación magra. Hay algunas piedras graníticas, y en el fondo muchas montañas de unos 1.000 m de altura. El terreno de la ruta se encontraba a alrededor de 300 m sobre el nivel del mar.

"El 15 de mayo de 1950, yo efectuaba uno de esos viajes, y había recorrido 280 km. desde Bahía Blanca; me encontraba cerca de los 68º al oeste de Greenwich y a 37º de latitud sur. Cielo claro, bastante limpio. Yo conducía solo mi coche, algo distraído y pensando en mis asuntos, cuando, de improviso, un objeto plateado sobre el suelo llamó mi atención. No le daba mucha importancia a la cosa, que se veía a la izquierda de la ruta a una distancia de 300 m.


"A medida que me aproximaba, notaba detalles extraños, como de tragaluces y una cúpula translúcida. A 50 m del objeto, me detuve y observé con atención el exterior del vehículo, y pensé en los restos de un avión caído. Pero la forma extraña del objeto me hizo abandonar esta idea. Las nubes que pasaban interceptando el sol producían sobre el objeto un efecto extraño. Pensé en dejar el coche y acercarme a pie. A 10 m de distancia, me di cuenta al fin que se trataba de un 'plato'. Por un efecto de mi subconsciente, me sentí feliz como un niño y, con el espíritu audaz que se adquiere en esas condiciones, no dudé en aproximarme y entrar al interior del objeto, cuya puerta estaba abierta.

"Antes de entrar, comencé a examinar el objeto en detalle. Tenía un diámetro aproximado de 10 m, estaba formado por dos partes: una abajo en forma de platillo invertido (campana), y otra, arriba, cilíndrica (torre) y cubierta por una cúpula. Sobre la cúpula, una extraña linterna redonda. Su altura total sería de unos 4 metros. Un cierto número de ventiluces, que no he contado, de forma rectangular, con los ángulos largamente redondeados. El objeto estaba posado sobre el suelo, con una inclinación de aproximadamente 20º, apoyado en un relieve del terreno. Había un extravagante color cromo de un pulido magnífico en el cual se reflejaba mi imagen y la del cielo. Parecía una cosa muerta: nada de vida, ni de ruido, ni de vibraciones. Busqué la puerta que estaba abierta y precisamente al pie de la torre. Pensaba tener alguna dificultad para subir al borde de la campana, pero me di cuenta que en este lugar esta última estaba fuertemente despulida y rugosa como papel de vidrio (papel de lija). Me di cuenta que el objeto no era nuevo, porque el borde inferior de la campana estaba un poco deteriorado y picado en algunos lugares.


"Puse los pies en el metal rugoso y como desde ese punto hasta la torre había una distancia de dos metros sin punto de apoyo, debí ponerme en cuclillas para trepar hasta la puerta cuyas dimensiones aproximadas eran de 1,20 m por 0,90 m. Puse la cabeza en el interior sin ver gran cosa a causa de una cierta oscuridad que allí reinaba, y sentí un fuerte olor de ozono y de ajo. Salté inmediatamente al interior cuyo piso estaba a una profundidad de alrededor de 60 cm. El espectáculo que vi era tan extraño que sobrepasaba la imaginación.

"El piso era una plataforma que me dio la sensación de hundirse lentamente bajo mi peso. La cabina era perfectamente circular, de una altura de 2,10 m, de color oscuro. Alrededor de la pared se encontraba una serie de tragaluces, muy gruesos, guarnecidos de un material transparente, pareciendo ser de plexiglás.

"Mis ojos se estaban acostumbrando a la iluminación, la escena que vi era horrible. En el centro de la cabina, que medía alrededor de 3,50 m de diámetro, se encontraba un asiento extraño ocupado por un hombre de 1,20 m a 1,40 m de altura, vestido con una combinación (overol) gris plomo; su cabeza redonda, con ralos cabellos claros, estaba inclinada sobre su pecho. Las manos, bien formadas, de un color tabaco claro, se apoyaban nerviosamente sobre dos empuñaduras (palancas) que salían de una caja negra que se hallaba a algunos centímetros de su cuerpo. Su rostro, del mismo color que sus manos, la nariz bien formada y derecha, los labios sin bigote, las mejillas sin pelos. Los ojos eran grandes, muy dilatados y vidriosos. Las formas del cuerpo por lo que se podía adivinar eran perfectamente humanas y no se notaba ningún indicio de especie animal. Parecía un adolescente de 15 años, pero con los rasgos de un hombre. No era un enano. Toqué un brazo que estaba rígido y la figura estaba fría. La combinación (overol) le cerraba el cuello estrechamente y lo mismo en las muñecas. Los pies estaban ligeramente apoyados sobre dos tubos fijados al piso sirviendo de apoyo. La combinación (overol) parecía estar hecha de cuero duro y estaba inflada en los hombros, dando al piloto el aspecto de un jugador de rugby. El hombre no estaba sujetado. La butaca era de una forma adecuada a su cuerpo y de un color rojo bermellón. Estaba soportado por un eje central. La caja negra que el piloto tenía delante de él parecía un tablero de a bordo, midiendo alrededor de 1 m de altura por 0,80 m de ancho, en el cual se veían dos 'ojos de gato', de esos que se ve en ciertos aparatos de radio. Por debajo de este tablero y un poco más arriba de los pies se veía una ancha banda horizontal con una aguja vertical y ciertos signos extraños que, sin duda, significaban números. A la derecha del piloto, un poco adelante del tablero se encontraba un disco semiopaco como una pantalla de televisión apagada.


"El espectáculo más impresionante era otros dos hombres idénticos, que yaciendo sobre dos amplias butacas confortables, de cada lado del piloto y contra la pared, parecían igualmente muertos. Ellos no estaban atados y no se veía ninguna correa.

"Sus ojos estaban abiertos y aterrados, las bocas entreabiertas y un poco infladas. Pero, ¿por qué la tercera butaca estaba vacía? Yo la toqué y constaté que era de un tejido muy suave. La desaparición del cuarto miembro de la tripulación, evidentemente salido dejando la puerta abierta comenzó a preocuparme. Mi atención fue atraída por dos regletas, de sección rectangular y de 4 cm de altura, colocadas sobre el piso y yendo del centro a la periferia, donde terminaban a cada lado de la puerta. Noté igualmente, encima de la caja de instrumentos de a bordo, una esfera transparente de 25 cm de diámetro rodeada de un anillo plano inclinado a 40º sobre la horizontal y parecido exactamente al planeta Saturno tal como se lo ve con telescopio. ¿Era un calculador automático de latitud o de colatitud?

"Levantando los ojos, noté que la cabina no se continuaba por el techo sino que tenía en la junta con el techo un muy marcado relieve circular, con agujeros rectangulares de 60 cm de ancho y 20 cm de alto. Esta moldura perforada se repetía de la misma manera alrededor del piso. Un plafonnier (globo de luz, aplicado al techo) luminoso y parpadeando lentamente emitía una luz blanca-anaranjada. Pensé en ese momento que la energía de la máquina estaba todavía en acción y mil ideas me pasaron por la cabeza… un pánico loco se apoderó de mí y fue necesario un sobresalto de sangre fría para reencontrar mi calma. Di un último vistazo a la cabina y salí deslizándome sobre el borde rugoso de la campana. Apenas en el suelo, sufrí un vértigo y respirando de nuevo nuestro aire, me di cuenta entonces cómo el aire de la cabina era pesado y penoso para respirar.

"Furioso por no haber llevado conmigo mi máquina fotográfica, pensé en ir rápidamente a General Acha, localidad situada a cerca de 200 km. del lugar, para buscar algunos amigos ingenieros que allí se encontraban. Me apuré hacia mi coche y constaté que, contrariamente a lo habitual, el motor arrancó con mucha dificultad, funcionando apenas y dando la impresión que las baterías estaban descargadas a pesar de que estaba seguro que ése no era el caso. Una vez en marcha, todo comenzó poco a poco a volver a la normalidad a medida que me alejaba del aparato.

"Llegado a General Acha, me puse en contacto con mis amigos, a los cuales les conté la aventura. Después de haber sido convencidos con mucha dificultad, aceptaron acompañarme y nos decidimos a partir el día siguiente a la mañana temprano, porque era ya demasiado tarde para llegar de día. Partimos entonces al alba llevando una máquina Kodak Retina 2 con telémetro, pero, a causa de una violenta tormenta llegamos al lugar a las 12,45 horas. El cielo estaba cubierto a medias con cúmulos-nimbos sobre las montañas. Buscamos el aparato y no pudimos encontrarlo.

"Las expresiones irónicas comenzaban a mostrarse en el rostro de mis amigos, cuando llamó nuestra atención un montón de cenizas de aproximadamente 2 m de altura y 5 m de diámetro que se hallaba exactamente en el lugar donde había visto el platillo. Las cenizas tenían un color rojo plateado y humeaban ligeramente. Puse la mano y noté que la temperatura era de unos 40º C.


"En este momento uno de nosotros levantó los ojos al cielo y observó un plato idéntico al que yo había visto, que nos sobrevolaba a una altura estimada en 600 m. Saqué inmediatamente una foto, en el momento preciso en que tomó altura. Sobre la nave se veía otro objeto en vuelo idéntico al primero. Y todavía más arriba, se veía un cigarro inmóvil a una cierta distancia de nosotros. Los dos platos se dirigieron hacia el cigarro en subida oblicua, inclinados hacia adelante en el sentido de su desplazamiento. En el transcurso de su aceleración los platos pasaron del color plata al color rosa. En algunos segundos los dos platos se reunieron con el cigarro, en el cual ellos desaparecieron e inmediatamente el cigarro arrancó a una velocidad fulminante que nosotros estimamos en 12.000 km. /h."

Conclusión:



¿Qué le sucedió a los alienígenas muertos? Ya que él indicó que se dio cuenta que el borde inferior de la campana estaba un poco deteriorado y picado en algunos lugares y que también estaba inclinado 20 grados sobre el suelo, apoyado en un relieve del terreno, es posible que la nave se estrelló en esa región árida de Argentina.


He notado que como él era un arquitecto fue capaz de describir el exterior y el interior de la nave detalladamente y parecía estar bien versado en coger medidas, ya que apenas utilizó palabras como "cerca de" o "aproximadamente". Tenía todos los atributos para describir un objeto desconocido en detalle. El Dr. Enrico Carotenuto Bossa, era un ex piloto de combate, un arquitecto de profesión, y tenía un doctorado en ingeniería aeronáutica.


Un ufólogo Venezolano y el investigador principal del caso llamado, Horacio González Ganteaume (fallecido en 1971), entrevistó al Dr. Bossa durante varias semanas. El Dr. Bossa le informó que padecía de una fiebre o temperatura alta y su piel estaba cubierta de ampollas. A pesar de haber dicho que ha consultado con varios especialistas, ninguno fue capaz de formular un diagnóstico, ni aliviar su condición y esos síntomas desaparecieron después de un tiempo. También, ya que llevaba anteojos al entrar en el platillo, una marca roja apareció alrededor de sus ojos con el contorno de las lentes. Un médico le había examinado con un contador Geiger para determinar si había estado expuesto a la radiación, pero no encontró ningún rastro. Además, había manchas verdosas visibles en su piel, que desaparecieron con el uso de un medicamento.

El artículo apareció en "Le Courrier Interplanétaire", en abril de 1956, finalizando con una nota al pie indicando que el autor de este informe, el arquitecto italiano de 44 años que firma como Enrico Bossa, pidió en esa ocasión no dar su nombre principal (Carotenuto) porque su vida ha sido muy dura en Argentina y Venezuela, y ha perdido uno de sus empleos "por haber creído en los platos voladores".


En la década de los setenta, Leonard H. Stringfield, un veterano investigador de ovnis de Cincinnati (EE.UU.), que falleció en 1994, se dedicó a reunir evidencias para demostrar que el gobierno de los Estados Unidos tenía en su posesión ovnis y sus ocupantes. Él publicó en su libro llamado "Situation Red: The UFO Siege" en 1978, que el nombre del testigo era "Enrique Caretenuto Botta" (su nombre italiano verdadero era Enrico Caretenuto Bossa). Eso es porque él estaba acostumbrado de proteger la identidad de los testigos, pues hizo una variación de su nombre verdadero, sin mencionar que era un seudónimo, creando una cierta confusión. Además, su versión que contiene errores, imprecisiones y discrepancias fue basada a los informes enviados a él por Horacio González Ganteaume y por el testigo mismo en una carta de 1955.






Lajas


Aunque haya habido muchos avistamientos inexplicables en el pueblo de Lajas, la situación allí ha sido amplificada por la cantidad de mentiras y exageraciones por un grupo de supuestos “ufólogos” que ignoran otras áreas de Puerto Rico para promover el turismo en Lajas. Eso quedó evidente cuando mi esposa y mi hija se confrontaron con una terrible experiencia con los extraterrestres en Aguada y ese grupo de charlatanes rechazó nuestra súplica de ayuda. Por supuesto, si hubiera sucedido en Lajas, habrían saltado a la oportunidad para la fama y el turismo para ese pueblo. Esos engaños y mentiras fueron aprobados y sancionados por el entonces alcalde de ese pueblo que nombró a la ruta 303, “ruta extraterrestre”. La idea de construir un “ovnipuerto”, “los avistamientos de la llorona”, y el mayor engaño de todos, “de que un OVNI se estrelló allí” sólo podría encontrarse en una novela de ciencia ficción.

Por Nelson Rivera
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El alien bailarín

Acerca de mí

Ufólogo, investigador criminal, músico, dibujante y escritor.


Yo trabajé 20 años para el Departamento de Corrección de la Ciudad de Nueva York. Primero como un Oficial de Corrección por 4 años, Capitán por 12 años y como "Deputy Warden" (diputado de prisión) por 4 años. Como agente de la policía y como supervisor, yo he conducido numerosas investigaciones criminales, algunas para alegaciones inimaginables.


En junio de 2005, después de mi retiro, me mudé a Puerto Rico con mi familia en donde mi esposa e hija tuvieron unas experiencias extraordinarias con extraterrestres. Estos encuentros con los alienígenas y abducciones subsecuentes de mi mujer y la falta de ayuda de los supuestos, "ufólogos" aquí en la isla, me llevó a involucrarme en el campo de la ufología y en la necesidad de ayudar a otros que han tenido experiencias similares.


Sobre PRUFON


PRUFON, Puerto Rico UFO Network, Inc., es una organización sin fines de lucro que lleva a cabo serias investigaciones y no conduce ninguna investigación que sea absurda. Nuestro objetivo es encontrar la verdad y las repuestas de unas de las más difíciles preguntas relacionadas con los avistamientos de OVNI, encuentros con los extraterrestres y abducciones alienígenas, etc. No estamos afiliados con ningún otro grupo ufológico en Puerto Rico ni en el mundo. PRUFON fue fundado en la ciudad de Aguadilla, Puerto Rico en septiembre de 2009 para compartir con el público lo que hemos logrado y hemos investigado en los campos relacionados con la ufología.


Esta red de Internet ofrece una perspectiva diferente en la vida, y trabaja duro para mantenerle informado sobre los fenómenos inexplicables que ocurren en la isla de Puerto Rico y en el Caribe. Colectamos y recopilamos informaciones sobre los objetos volantes no identificados (OVNIS) y otros fenómenos inusuales que los medios de comunicación (la prensa) y la ciencia no están dispuestos de exponer al público, ni quiere estudiar, ni si quiera reconocer.


Cualquier encuentro o avistamiento inusual que usted haya tenido y desea una investigación y/o desea publicarlo en este sitio Web, puede ponerse en contacto con PRUFON en prufon@gmail.com. Usted se mantendrá anónimo(a) si lo indica por escrito.







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